Era una noche fría y tormentosa... así o más cliché? Qué es lo que tienen las cosas aterradoras que nos causan tanta atracción... será la adrenalina, será el morbo (con su extraño erotismo subyacente incluido)? El caso es que lo que nos da miedo nos produce ese extraño efecto de repulsión y atracción simultánea tan difícil de explicar. El miedo (más adelante dedicaré otro "artículo" al miedo como tal, como arma usada por el poder y como traba que nos impide ser y crecer)o terror como emociones no cambian, son algo oscuro y primario, lo que sí ha cambiado através de las épocas son las razones para sentir miedo, las cosas que nos aterrorizan.
Se puede decir que en la edad media comenzó el terror organizado, me refiero a la religión

católica, cuando se le ocurrió lanzar su campaña de miedo colectivo con el diablo y el infierno como personajes principales. Luego lo elaboraron más y aparecieron el purgatorio, el limbo, y diferentes tipos y categorías de demonios (osea, se nota que no tenían nada que hacer). Pero gracias a Dios(?) se les ocurrió crear la Santa Inquisición para salvarnos de esas malvadas brujas, herejes, y todo desgraciado que se atreviera a contradecirlos, sometiéndolos a indescriptibles torturas, a los que les iba mejor nada mas los quemaban en la plaza del pueblo con un palo entre el culo.
Pero bueno, nada dura para siempre, y con la explosión de revoluciones intelectuales en los 1700 , la iglesia comenzó a perder su dominio y todos estos cuentos empezaron a pasar de moda. Pero qué creen? la gente no puede vivir sin el terror (oh poco 'e morbosos), y en los 1

800 el romanticismo con su nostalgia por un mundo de ensueños (y también de pesadillas) trajo consigo una sombra depresiva sobre el mundo occidental. Edgar Allan Poe, Gustavo Adolfo Becker, Mary Shelley, Bram Stocker, son sólo algunos ejemplos de los tristes y oscuros aires que soplaban en aquellos tiempos (y no tengo nada contra ellos, al contrario me encantan muchos de sus cuentos y relatos), y así surgieron nuevos mitos, nuevos monstruos, nuevos horrores: frankenstein, vampiros, fantasmas, hombres lobo, muertos que regresaban de ultratumba a atormentar a los vivos. Goya, el gran pintor español, como todo buen visionario, se adelantó un poco a su época y creo una obra que a mi parecer sintetiza a la perfección lo que aquí trato de expresar en palabras:
"El sueño de la razón produce monstruos"Pero como dice la Sosa... "cambia, todo cambia", y la industrialización con sus máquinas, sus partes prefabricadas, sus motores y sus ruidos, despertaron a la gente de

esa misteriosa época de sueños. Pero bueno... dormir es muy rico así que pronto había que inventarse nuevas cosas que nos hicieran temblar de miedo. Y el desarrollo del cine a principios de los 1900 fue terreno fértil para que llegaran los nuevos monstruos, el nuevo terror, y esta vez se la fumaron con todo y semillas, dejaron volar la imaginación y la sarta de tonteras no tuvo límites: La criatura de la laguna negra, los robots asesinos, King Kong, los marcianos, la mujer insecto, Godzilla, los platillos voladores, las momias, el ataque de los hombres cangrejo, la noche de los muertos vivientes y un largo, largo, largo etcétera... necesitan más? Durante las decadas siguientes no hubieron avances sólo un descarado reciclaje de todos estos temas, inclusive retomando los terrores de los siglos pasados, lo cual continua hasta el presente.
El presente... de la fantasía a la realidad. Durante siglos hemos creado monstruos y fantasmas porque no somos capaces de ver a la cara el verdadero terror, al verdadero monstruo... el ser humano, el único y verdadero causante de todo el horror, la muerte, el hambre, la guerra, la destrucción, tragedias derivadas de nuestros más bajos instintos: odio, orgullo, envidia, codicia, temor, ansias desmedidas de poder, egoísmo. Todavía se hacen películas y literatura inspirada en los antiguos temores, pero hay algo que desde hace años se ha empezado a sentir, primero muy leve y esporádicamente, pero cada vez con más fuerza y claridad.
Ahora el monstruo que nos quiere chupar la sangre no es un vampiro, es un político corrupto, un gobierno que no trabaja para los intereses de la gente sino para los grandes intereses, para el gran capital. La destrucción de la Tierra ya no es causada por enviados del infierno, ahora es causada por una gran corporación transnacional inescrupulosa que con sus metas de maximización de ganancias a cualquier costo arrasa con todo, destruye los recursos naturales, aplasta a la gente a su paso.
El asesino en serie, el asesino en masa, el sociópata, el "chapulín", el "teletubbie", el marero... monstruos creados por una sociedad excluyente, poco solidaria, enajenante e individualista, donde quien no consume no existe y es desterrado a un mundo oscuro donde no hay esperanza.
Ahora los zombies y los monstruos no son causados por una maldición, ahora son causados por científicos envanecidos y enceguecidos que no les importa jugar con la naturaleza con tal de conseguir dinero o reconocimiento internacional, y que a su vez trabajan para una gran compañía

que no le importa nada con tal de ver como le saca hasta el último centavo a los pobres del mundo. Y no me refiero a la gente que vive en casas de latas o debajo de los puentes, en esta podrida e indiferente sociedad nuestra ellos no son siquiera personas, no existen, me refiero a vos y yo... porque si creías que no eras pobre porque aquí en Costa Rica pertenecés a la clase media, media alta, o alta.... JA. JA. JA. dejame reirme en tu cara, sos pobre igual, los verdaderos ricos son muy ricos y muy pocos, y a ellos nadie los toca, porque son los dueños del mundo, son los que deciden qué comés, que color usarás este verano, que verás en tele. "Diay que se le va a hacer", diran unos, "Diay, así es la vida" dirán otros. Esa es la forma de pensar de los autómatas, de los conformados, de los uniformados, de los resignados, de los muertos en vida.
Nadie lo ha expresado mejor que Goya...
"El sueño de la razón produce monstruos". Mientras nosotros soñamos otros hacen de las suyas, hay otro mundo ahí afuera que ignoramos. Vivimos en un mundo de sueños creado para nosotros, como en la película The Truman Show, vivimos en una bella burbuja creada a nuestra medida, y creemos que afuera de esa burbuja no hay nada, no hay vida, no hay alternativa, es un vacío oscuro e hinóspito.
Pero si nos vamos despertando poco a poco, si tenemos el valor de ir abriendo lo' ojo', nos daremos cuenta que el verdadero vacío es este teatro en el que vivimos, esta linda puesta en escena, y que hay otro mundo posible. Un mundo mejor? eso depende de nosotros. Fácil? Definitivamente no. Vale la pena? Definitivamente sí. Pero claro, es más fácil nada más cerrar los ojos y volver a dormir en los lindos sueños que alguien más ha creado para nosotros. Nos causa terror, verdad? es comprensible, nada más abrumador que la realidad. Pero nada más sano que poder verla, comprenderla, y así poder actuar para cambiarla. Y a decir verdad, lo que hay afuera del sueño, de la burbuja a la vez puede ser más bello de lo que jamás imaginamos.